Fueron recibidos por toda su familia. Sus hijos Loli y Félix Mari, Máximo, sobrinos y nietos. Los Reyes accedieron hasta su habitación donde el propio Baltasar López les saludó: "Bienvenidos", les dijo. Recibió los regalos de Sus Majestades y departió con ellos unos minutos.
Baltasar trabajó hasta su jubilación en el antiguo Ferrocarril vasco-navarro, que cerró en 1967. Su mayor afición es el deporte y el ciclismo en particular. Fue uno de los primeros en organizar carreras ciclistas en Murieta. El campeonísimo Miguel Induráin le ha visitado en varias ocasiones, la última en las fiestas patronales de 2011.